12 cosas que culpamos en otros

Original: http://www.desiringgod.org
Escrito por: Ben Reaoch
Traducido por: f0vela ūüėõ

Inici√≥ en el Jard√≠n del Ed√©n. Ad√°n le dijo a Dios, “La mujer que me diste, ella fue la que me dio del arbol prohibido y yo com√≠” (Parafrasis de Genesis 3:12)

El primer hombre, atrapado en pecado, culpa a su esposa. Y tambien le extiende la culpa a Dios! El implica en sus palabras que si Dios no le hubiera dado por compa√Īera a Eva el permaneceria inocente.

Esto aun persiste en nuestros dias. Nuestros corazones orgullozos nos mandan desesperadamente a buscar a un culpable en quien podamos poner nuestra culpa cada vez que somos confrontados con nuestro pecado. Siempre tiene que existir alguien mas ‚ÄĒNuestra Esposa, Pariente, Padre, Jefe, Compa√Īero, Pastor, Amigo y hasta Dios mismo.

Estamos tan desesperados por justificarnos a nosotros mismos que nos volvemos irracionales. Aqui 12 ejemplos.

1) Ira/Enojo

No perderia mi temperamento si mis compa√Īeros fueran mas llevaderos, o si mis hijos se comportaran mejor, o si mi esposa fuera mas considerada.

2) Falta de pasciencia

Seria una persona muy pasciente si no fuera por los embotellamientos de trafico y las largas colas en los supermercados. Si no tuviera tanto que hacer y la gente a mi alrededor no fuera tan lenta, nunca perderia la pasciencia!

3) Lujuria

Tendria una mente pura si no hubieran tantas imagenes sensuales en la sociedad.

4) Ansiedad

No me preocuparia del futuro si mi vida fuera un poco mas segura‚ÄĒsi tuviera mas dinero, y no tuviera problemas de salud.

5) Apatia Espiritual

Mi vida espiritual seria mas vibrante y sufriria menos con las tentaciones y pecados si tan solo mi grupo/comunidad fuera mas motivante, o si en la escuela dominical hubiera mas compromiso, o si la musica de alabanza fuera mas alegre y viva, o si la predica/sermon fuera mejor.

6) Insubordinación/Reveldia

Si mis padres/jefes/lideres fueran mas espirituales, entonces felizmente los seguiria.

7) Un espiritu critico

No es mi culpa que la gente a mi alrededor sea tan ignorante y sin experiencia.

8) Amargura

Si supieras lo que esa persona me hizo entenderias mi amargura. Como puedo perdonar a alguien asi?

9) Glotoneria

Mi esposa/esposo/compa√Īero de cuarto/amigo es un gran cocinero! es imposible resistirse a las cosas que hace.

10) Chisme

Es la gente a mi alrededor la que inicia las conversaciones. No hay manera de evitar escuchar lo que otros casualmente dicen. Y cuando otros me preguntan no puedo evitar compartir lo que se.

11) AutoCompasión

Nunca seré feliz, porque mi matrimonio/familia/trabajo/ministerio es tan dificil.

12) Egoismo

Seria mas generoso si tuviera mas dinero.

Inventar excusas como estas es arrogante y tonto. Es una manera orgullosa de tratar de justificar nuestras acciones y apaciguar nuestra conciencia y culpa. Y nos aleja de presentarnos humildes delante de Dios en arrepentimiento por nuestros pecados y buscar asi perdón.

Considera Santiago 1:13-15, lo que no nos deja escapar de nuestro propio pecado y culpa, Dios no puede ser tentado ni el tienta a nadie.

13 Cuando alguno es tentado no diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal ni él tienta a nadie;
14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia pasión es atraído y seducido.
15 Entonces la pasión, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

Al contrario, debemos aceptar humildemente la verdad que ‚Äúsino que cada uno es tentado, cuando de su propia pasi√≥n es atra√≠do y seducido.‚ÄĚ Esto acaba con el juego de la culpa y nos envia a pedir a Cristo por su gracia y misericordia.

Cuatro Ladrones

thiefEste noviembre pasado, 3 ladrones entraron a mi iglesia. La respuesta tan radical de nuestra iglesia toc√≥ el coraz√≥n de extra√Īos, pero saco algo en nuestra comunidad que me hizo cuestionar la integridad de mi propia fe y la misi√≥n de la iglesia.

3 jóvenes rompieron las cerraduras de la iglesia, procedieron a vaciar un extintor por todo el gimnasio, asaltaron el refrigerador, luego fueron al centro juvenil para robar televisiones y consolas de vídeo-juegos.

La seguridad nocturna encontró las cerraduras forzadas y un carro estacionado en los alrededores con el asiento trasero lleno de herramientas de corte usadas para forzar entradas y cortar corriente. Escuchando a alguien afuera dos de los ladrones corrieron hacia su carro de escape tapándose con un guardia que los esperaba afuera. La policía encontró al 3ro corriendo por la calle, botando monedas de sus bolsillos.

Aunque los administradores de la iglesia cerraron el edificio para investigación, evaluación de la aseguradora, y limpieza profesional, ellos no dieron una respuesta al hecho. Los ladrones fueron aprendidos y encarando arraigo, sentenciados a tiempo en prisión. Pero como debería responder la iglesia?

En una entrevista con un peri√≥dico local un pastor de relaciones p√ļblicas de la iglesia respondi√≥ “…Muchos de nosotros, seamos asistentes a una iglesia o no, hemos estado en sus zapatos antes y hemos hecho malas decisiones. Pero Dios nos perdona.”

El siguiente domingo escuche a mi pastor resonar esta respuesta compasiva en su serm√≥n. Listando las cosas que fueron robadas el dijo, “Esas son solo cosas, todas pueden ser reemplazadas. Sus almas son las que nos deben importar.” Luego, el nos sorprendi√≥ a todos. “Quiero hacer algo radical.”

“Quiero amar a estos chicos,” el dijo. “Quiero rec oger donaciones y dar canastas de amor a los ladrones y a sus familias. Si ellos quer√≠an robar un iPod, les daremos un iPod!” Luego se detuvo, con un gesto cuidadoso, “Ahora, No le vayan a decir esto a otros ladrones por ah√≠ que estamos haciendo esto.”

Las donaciones fueron recogidas por un mes. La iglesia dio notas de fortaleza, tarjetas de regalo y mas a los ladrones y sus familias. Muchos de nosotros compartimos la alegría de dar sin esperar nada a cambio, pero muchos no. El pastor general encontró aceptación y rechazo. Las criticas mas duras vinieron de Cristianos.

Muchos resintieron el ayudar a v√°ndalos en lugar de ayudar a nuestra propia familia en la iglesia. Ir√≥nicamente, las cartas de mayor apoyo vinieron de personas no religiosas. Por ejemplo, un auto-proclamado Ateo de Nueva York escribi√≥ para expresar como la generosidad de la iglesia lo hab√≠a inspirado a enviar un cheque para cubrir algunos de los da√Īos.

No solo Dios estaba obrando algo en la vida de estos 3 j√≥venes, pero tambi√©n estaba exponiendo algo en nosotros. Un cuarto ladr√≥n estaba escondido entre nosotros, uno que roba la piedad. Todos necesitamos encontrar ese camino; para elegir piedad y perd√≥n sobre el castigo merecido. Despu√©s de todo, cuando Jes√ļs nos dio el regalo de la salvaci√≥n, no lo merec√≠amos tampoco.

Fuente: Relevant Magazine
Escrito por: Shelby Humphries
Traducido por: f0vela

Etiquetas de Technorati: ,,,,,,